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martes, 1 de diciembre de 2009

Yayo y su Maracaibo Viejo ( 1/12/2009 - Publicacion Nº 9 )


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Templo de Santa Ana y Hospital Central Dr. Urquinaona.

Francisco de Hortíz y Doña Inés del Basto consiguieron del reino de España, la gracia de construir a sus expensas una ermita que edificaron frente a su residencia y que estuvo terminada para el 27 de Julio de 1607, un tiempo después, motivados por su carácter filantrópico y para hacerle frente a la necesidad de atender la salud de sus esclavos y de otros enfermos de la incipiente aldea, solicitan a España la autorización para construir un hospicio con seis camas, todo bajo la advocación de Santa Ana. Se trajeron de España las imágenes de Santa Ana y San Agustín, el Santo Sepulcro con el Cristo Yacente hecho en marfil, la imagen de la Dolorosa, San Juan y Magdalena. El Santo Sepulcro fue utilizado posteriormente en la celebración de la Semana Santa, dado a que la Iglesia Mayor, hoy la Catedral, no poseía esta imagen, era llevada el Viernes Santo en procesión desde el templo de Santa Ana, para participar en los actos litúrgicos de la Catedral, allí se quedaba hasta el Domingo de Resurrección cuando era devuelta al templo de Santa Ana.


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En tiempos precedentes a la guerra de Independencia, el templo de Santa Ana fue punto de reunión de un grupo llamado la Escuela de Cristo, quienes en secreto y usando como fachada la preparación de los flagelantes que intervendrían en la Semana Mayor, conspiraban contra el gobierno español, la traición de uno de sus miembros, hizo que se descubriera el plan y fueran arrestados, unos fueron muertos y otros encerrados en el Castillo de San Carlos. En el frente del templo de Santa Ana aparece una lápida de mármol que el Círculo Artístico del Zulia dio en rendido homenaje a los patriotas de esta gesta precursora en 1921, el orador de orden en la develación de la lápida alusiva a la Escuela de Cristo fue el Dr. Marcial Hernández, quien terminado el acto se dirigió a su casa y al llegar a ella le dio un infarto y murió. La noticia de su muerte conmovió a la ciudad y su entierro fue una muy sentida manifestación de duelo por parte del pueblo marabino.


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El Hospital de Santa Ana pasó con el tiempo a ser el Hospital de la Caridad de Santa Ana, que se financiaba con las rentas producidas por los ventorillos de los mercados públicos. En agosto de 1860 se funda la Casa de la Beneficencia y se le anexa al Hospital Central por contrato del Gral. Jorge Sutherland, gobernador del Edo. y Monseñor Castor Silva presidente de la casa de la Beneficencia. Posteriormente se le puso el nombre de “Hospital Central Dr. Urquinaona” en honor a este célebre médico zuliano.


La Columna de la Libertad

Está situada al lado del templo de Santa Ana y al frente del antiguo “Puesto de Socorro”, hoy día emergencia del Hospital Central. Fue construida dentro de la celebración del primer centenario del nacimiento del General Rafael Urdaneta, por los dependientes del Comercio de Maracaibo y la obra fue ejecutada por obreros nativos de Maracaibo, la columna remataba en un capitel estilo gótico y sobre él, un busto de mujer representando la Libertad. En el paso del tiempo la obra ha ido resistiendo los embates de la naturaleza, manteniéndose incólume, poniendo de manifiesto la maestría y firmeza del trabajo de nuestros hombres.


Plaza Sucre

Situada en la Ave. El Milagro entre las calles 95 (Venezuela) y calle 96 (Ciencias) al lado del Hospital Central, al frente del Edificio Dr. Octavio Hernández, esta plaza fue inaugurada el 2 de febrero de1895 como un homenaje a este patricio venezolano de tan altas dotes personales y militares, el General Antonio José de Sucre.

El busto que hoy está en la plaza es una ofrenda del Ejecutivo del Estado Zulia al Gran Mariscal de Ayacucho en el sesquicentenario de su nacimiento el 3 de febrero de 1945, en el pedestal aparece un bello soneto de Emiliano Hernández.
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