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sábado, 14 de noviembre de 2015

La solista de la Virgen fue “elegida” por La Chinita



Carmencita Silva no recuerda quien la bautizó como “La solista de la Virgen”, sin embargo, está segura que su misión en la vida es ofrendar cantos místicos a su “Reina guajira”, a quien honra desde 1981 cuando interpretó Dos regalos, de la pluma de Jairo Gil, tema que la hizo merecedora de su primer premio a la Gaita del Año.

Con emoción recuerda que su trayectoria gaitera inició en 1968, cuando fundó junto con sus hermanos Héctor, Alberto, José “Cheo” y Lula el conjunto Barrio Obrero de Cabimas. Así, a los 19 años, comenzó una intensa carrera hasta lograr convertirse en una de las intérpretes insignias de la región.

“Crecí siendo mariana, pero cuando Jairo me llamó para interpretar Dos regalos, la advocación y sentimiento hacia mi Chinita creció de una manera inexplicable. Desde ese momento ella me escogió para cantarle toda la vida. Lo asumí como un legado y en 34 años de trayectoria, ya son más de 80 interpretaciones en su honor”.

Su devoción hacia la reina de los cielos se afianza al grabar Señora de mis pensamientos. “Por segundo año consecutivo gané el premio a la Gaita del Año, con un tema de Jairo Gil. Sus canciones se convirtieron en lo más grande que me pudo pasar en la vida. Esas gaitas me llenan porque tienen gran significado de fe y devoción”.

Inspiración
La emblemática solista se define como una mujer que canta con pasión. Oraciones, versos y estribillos son transformados en cánticos manantiales, con sus dulces melodías, que interpreta con alegría y ferviente convicción.

“Entre la Virgen y yo hay una gran conexión, sé que ella me escucha. Siento que fui elegida por La Chinita para cantarle toda la vida. Cuando lo hago, mi voz sufre una transformación. La veo sonreír, mi alma vibra de emoción y siento que me arropa con su amor hasta elevarme al cielo”.

Una lluvia de anécdotas viene a su mente al rememorar aquella promesa que hizo cuando juró que le cantaría toda la vida. Con firme convicción confiesa que impactantes testimonios de fe le confirman que su vida es bendita por la divina intersección de La Chinita.

Manifestación de amor
Carmencita no puede olvidar aquel 24 de diciembre de 2001 cuando su hija de 21 años se encontraba grave de salud tras padecer dengue hemorrágico.

“Se le reventó un ovario y eso le causó una gran hemorragia. Pensé que estaba a punto de perderla, creí que se me iba. En mi cuarto yo tenía una réplica de La Chinita y me aferré a ella. En medio del Rosario, le pedí que me diera una señal si mi hija se iba a salvar. Entonces, su corona le resplandeció con luces y un olor a rosas inundó el cuarto. Seguidamente mi hija empezó a mejorar y sus plaquetas a subir inexplicablemente”.

Esa fe viva se mantiene cuando en plena Aurora chiquinquireña le canta. En algunas oportunidades estuvo indispuesta, casi sin voz. “Virgencita te voy a cantar hoy. Me siento un poco mal, pero sé que al momento de honrarte con mi voz, tú me vas a dar”, son las palabras mágicas que según ella hacen desaparecer inmediatamente todas sus dolencias. Son milagros, son vivencias.

Fuente: versiónfinal.com.ve
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