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martes, 8 de noviembre de 2016

Hoy es día de la gaita y de los dos Ricardos que la enamoraron


Los furros y las charrascas se visten de gala para celebrar este martes el Día de la Gaita. No todos los géneros musicales tienen un día de festejo y menos aún son declarados Bien Patrimonial de Interés Cultural y Artístico de Venezuela, pero no es cualquier género, es más que una música una identidad nacional que pasea a sus oyentes por amor, fé, lo jocosidad y protesta.

Pero ¿por qué este martes? Un ocho de noviembre hace 47 años (8 de noviembre de 1969) toda Venezuela fue sacudida con la noticia del fallecimiento, en accidente de tránsito, de Ricardo Aguirre González, uno de los más altos exponentes del sentir zuliano y de la cultura popular en general.

En honor al Monumental de la Gaita se estableció el Día del Gaitero desde 1983. Al momento de su muerte Ricardo Aguirre sólo tenía 30 años de edad.

Pero Aguirre no dejó al Zulia desamparada. Un 8 de noviembre empañó al Zulia con la muerte de uno de sus hijos, pero otro la iluminó con la llegada al mundo de otro Ricardo. Ricardo Cepeda, el único individuo que la historia del Zulia ha registrado como alumno del Monumental de la Gaita, en la Escuela Panamericana, y como fiel aprendiz de su canto.

Los dos hombres con nombre de origen germánico: Ricardo, que designa a un rey valiente, nacieron para enamorar a la gaita y con ella cautivar a un público amante y celoso de lo suyo.

Exactamente el día que Ricardo celebraba su cumpleaños 17, se produjo el fatal accidente que segó la vida de Ricardo Aguirre. Su maestro moría en una calle de Veritas a los 30 años de edad, en pleno cenit de su carrera musical. Ese día aciago se produjo un cambio, un gran viraje: se iba Ricardo José Aguirre y dejaba en su lugar a Ricardo José Cepeda. Fue como una carrera de relevos, donde el maestro pasó el testigo a su mejor alumno, su tocayo dos veces. Tenían cierto parecido físico, ambos de tez morena, usaban lentes de pasta, cabello ralo y crespo, con timbres vocales muy semejantes: sólo diferenciados en los registros graves que poseía Aguirre González, que eran extraordinarios. Así lo relata el periodista, León Magno Montiel, experto en temas gaiteros y colaborador de Noticia al Día, en un perfil que hace sobre Ricardo Cepda.
“Fresca está la madrugada
y en la aurora maracucha
una inmensa voz se escucha
es el bardo que en parrandas
cantando sus gaitas anda
deleitando a quien lo escucha”
(Renato Aguirre, 1980)


Fuente: noticiaaldia.com
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